
Y sí, seguimos reciclando, le dimos una nueva vida a este marco con este celeste vibrante.
El candelero de hierro fue tratado con fosfato para quitar todo resto de óxido y fue pintado del mismo color.
Llené un jacintero con lavanda, lo cerré con tul y le agregué una cinta para cerrarlo, sirve para aromatizar ambientes.

Antes de ser un espejo de mesa, era un cuadrito con una imagen francesa, pero no me gustaba cómo quedaba, así que quité todo, corté un espejo, si me pongo las pilas enseñaré cómo, en algún paso a paso; lo pegué con silicona y así quedó : este bonito espejo basculante para tocador.

En una de mis salidas encontré esta polvera, se abre de los dos lados, de un lado se coloca el rubor y del otro el polvo compacto.

De uno de los lados tiene un espejito.

Y en la parte inferior tiene para colocarle el lápiz de labios.
No es divino?