Estas son sus reflexiones:
Frecuentemente encuentro, o vienen a mí, imágenes que piden ser pintadas, que de algún modo se me imponen, no se muy bien por qué, ni cuál es la razón que me lleva a prestar particular atención a ciertos objetos que, inevitablemente, tarde o temprano aparecen en mis obras.
Por lo general son imágenes simples de jarras, estanterías, flores, sillones, vegetales, etc. Se me ocurre pensar que quizás, sea el misterio de esa simpleza lo que provoca mi atracción.
Mientras trabajo frente a la tela, me permito establecer un diálogo entre mis imposiciones y las sugerencias del material. No creo, ni me interesa, tener el dominio absoluto de lo que hago, prefiero siempre estar atento y acudir al llamado de la obra. Mi rol como pintor es ser espectador.
Estas obras tienen la materia como elemento más importante, de tal manera que el tema pasa a ser un pretexto, una excusa en función del material.
Es decir lo que presento en mis pinturas pasa a estar al servicio del tratamiento de la materia, y no a la inversa como sucede habitualmente.
Existe en principio una fascinación por las texturas, los empastes, los trapos, los hilos… elementos que actúan en mí como generadores, y que luego, devienen en retratos, floreros, lavamanos, elementos de uso cotidiano, o cualquier otra cosa.
Andrés Garavelli
Nueve habitaciones
Flores amarillas
A mí particularmente me fascinan sus pinturas, no sé si es por las texturas o por la cotidianeidad de los objetos evocados a los cuales él nos remite.
Contactos andresgaravelli@yahoo.com.ar

